Siempre he sido bastante fanática de la repostería. Y como generalmente le saco pica a la gente de mi twitter con fotos de las cosas que preparo para otros, muchos me han pedido la receta de lo que horneo. Siendo la repostería algo relativamente fácil, relajante, al alcance de cualquier bolsillo, perfecta sorpresa para todo el mundo (su pareja, pinche, familia y compañeros de trabajo, estudio... en fin, para todo aquel que tenga boca y le guste comer algo dulce y rico) me sorprende que aun así la gente prefiere comprarla hecha.
 Bueno, para desmitificar esa horrible concepción que hacer pasteles es algo complejo y altamente demandante de tiempo, es que decidí comenzar esta pequeña sección de Repostería para Zoquetes.

Lo primero que debo advertirles es que estas papas son altamente adictivas. En primer lugar, por su increíble aroma, y segundo por lo fáciles que son de hacer. Por lo mismo, son geniales para comerlas al almuerzo, o para sorprender a los amigos con estas papas a modo de snack casero. Cada vez que las preparo recibo muchos cumplidos, jeje.

¿Se acuerdan de nuestro post La Infantable y Salvadora Tortilla? Creo que nunca habíamos aplicado una receta llevada a tortilla antes, así que ahora les compartiré una de mis favoritas. Puede que tengan el prejuicio de que la acelga es horrible, que la espinaca no tiene sabor y que cómo se me ocurre hacer una tortilla con ingredientes tan puaj. Bueno, si les sirve de consuelo, esta receta la hacía mi madre desde que yo era una pequeña mocosa mañosa y aun así esta receta me volaba la cabeza de lo rica que era. Así que si a una mocosa cascarrabias de ese entonces le gustaba tanto, ¿por qué a ustedes no?

Aquí les doy los ingredientes

10 Abr

Santa Tortilla

Categoría: Alimentación

Si, la tortilla es lejos la comida mas salvadora y completa que existe; es rápida, se puede preparar con muchos ingredientes diferentes y es muy económica. Si yo hubiera sabido esto cuando estaba en la Universidad, otro gallo hubiera cantado, es por eso que les comparto mi experiencia. Sólo necesitan un buen sartén de Teflón, tamaño mediano y una tapa para el sartén para dar vuelta.

Con Ed siempre hemos amado el cuscús, pero últimamente nos hemos hecho adictos a él. Descubrí una forma increíble de prepararlo y todo surgió por una coincidencia.

Fácil-fácil-fácil. Son tres palabras para describirla. Aún así, la lasgna te hará quedar como rey/reina frente a visitas, familiares, en una comida romántica o, simplemente, cuando quieras comer algo delicioso. No sea leso y aprenda cómo hacerla.

Era un jueves antes de almuerzo. Esas horas muertas en que mucho en la pega no hay que avanzar: todos miran el reloj contando los minutos para comer y hasta las tripas del menos goloso suenan en la oficina.

Me hallaba yo con la vista hundida en las pasadas ediciones de la revista nacional Paula, cuando encontré esta maravillosa receta: queque de limón. Tate. Tenía las ganas acumuladas hace varios días de llegar a casa luego de un cansador y largo día de trabajo para perderme entre harina, mantequilla, huevos y vainilla, hornear algo rico y (de paso) sorprender a mi hombre. Ah y sorprender también a mi amiga Monse que me vino a ver en cuanto supo que haría algo rico para la once.

Sin más que agregar, vamos a los ingredientes:

Ok, no sé que sucedió pero este brownie dejó la escoba entre mis conocidos, amigos y familiares. Si no pregúntenle a Edo quien se lo comió feliz a todas las horas de comida y formó parte de su pirámide alimenticia por 4 días. (comentario de Edo al momento de editar el texto: sí, es verdad...)

La historia es así: inocentemente, buscaba una linda receta para pasar un lindo rato luego de llegar del trabajo, idealmente tener algo rico para la once experimentar con algo que nunca había hecho antes: brownie.

¿Y qué pasa? Amigos adictos, receta ridículamente sencilla y ya me están convenciendo de que la haga de nuevo. Lo siento lectores, esto debo compartirlo, me lo agradecerán.

Mi padre, hace muchos muchos años atrás, ganó una beca. Mi hermana mayor y mis padres partieron a Alemania por 8 años, lugar también donde nació mi hermano mayor. De ese viaje resultaron dos cosas: mi nacimiento (nací a penas volvieron a Chile) y miles de libros de repostería alemana.

Así que, crecí entremedio de villancicos navideños en alemán y la maravillosa tradición de hornear y cocinar repostería desde pequeñita. De aquí a la razón de estas galletas: las horneo desde que tengo 11 años y han sido un milagro solucionador de regalos a última hora, cooperaciones para onces e incluso hubo un tiempo en que las vendí en mi colegio para recaudar platita para mi viaje de estudio.

En resumen, son lo máximo. ¡Y lo mejor de todo es que son exquisitas! Aquí les digo cómo se hacen paso a paso, como siempre. Si la pequeña Fran de 11 años podía hacerlas, ¿cómo ustedes no?

La idea de preparar esta receta viene desde hace varias semanas atrás. Hoy en Berlín acaba de nevar por primera vez este año, así que creo que los animos de hornear estan a flor de piel. 

Aun recuerdo la primera vez que hice esta receta hace un año atrás: era mi primera vez preparando un pan de pascua e investigar cuál era la mejor receta no fue sencillo. Las recetas que merodean en mi familia son recetas bastante complejas de hacer; muchas de ellas deben prepararse desde el día anterior y otras son realmente sofisticadas, tienen ingredientes costosos o que no se encuentran en un supermercado vecino.

Después de mucho buscar, creo que di en el clavo.

  • Destacados
  • Tags

bannerfrannerd2

Viviendosolo.cl 2013

Todos los derechos reservados 

Un proyecto de Francisca Meneses y Eduardo Pavez

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Super amigos

Membrana Estudio

Soy Nuevo

User Registration