Era un jueves antes de almuerzo. Esas horas muertas en que mucho en la pega no hay que avanzar: todos miran el reloj contando los minutos para comer y hasta las tripas del menos goloso suenan en la oficina.

Me hallaba yo con la vista hundida en las pasadas ediciones de la revista nacional Paula, cuando encontré esta maravillosa receta: queque de limón. Tate. Tenía las ganas acumuladas hace varios días de llegar a casa luego de un cansador y largo día de trabajo para perderme entre harina, mantequilla, huevos y vainilla, hornear algo rico y (de paso) sorprender a mi hombre. Ah y sorprender también a mi amiga Monse que me vino a ver en cuanto supo que haría algo rico para la once.

Sin más que agregar, vamos a los ingredientes:

En mi búsqueda incansable por nuevas recetas, encontré estas mini tartaletas, que además de ser veganas, son muy rápidas de hacer, tanto que las puedes preparar media hora antes de tomar el té o incluso para el desayuno del fin de semana. Siempre me alegro cuando encuentro recetas tan sencillas como estas, y sobre todo bastantes sanas para ser dulces, hacen que uno no se sienta tan culpable a la hora de ese bajoncito de medianoche.

La idea de preparar esta receta viene desde hace varias semanas atrás. Hoy en Berlín acaba de nevar por primera vez este año, así que creo que los animos de hornear estan a flor de piel. 

Aun recuerdo la primera vez que hice esta receta hace un año atrás: era mi primera vez preparando un pan de pascua e investigar cuál era la mejor receta no fue sencillo. Las recetas que merodean en mi familia son recetas bastante complejas de hacer; muchas de ellas deben prepararse desde el día anterior y otras son realmente sofisticadas, tienen ingredientes costosos o que no se encuentran en un supermercado vecino.

Después de mucho buscar, creo que di en el clavo.

Café y mantequilla, ambos irremplazables, creo que son los placeres más culposos de mi dieta cotidiana, así es que cuando vi esta receta original de la Nigella Lawson, me enamoré perdidamente. Los dos ingredientes juntos en perfecta armonía. Simplemente brillante.

A pesar de mi admiración por las recetas de Nigella, creí necesarios algunos cambios, mínimos pero cambios al fin y creo haber logrado lo que quería. Ojalá lo disfruten tanto como yo.

Hoy mi madre me llamó y me pidió que la fuese a ver. "Haré sopaipillas y te puede servir para tu blog". ¿Y cómo no? Los días están fríos, anuncian lluvia para varias regiones de este lindo y alargado país, y su dulce proposición me cayó de pelos.

Mi percepción de las sopaipillas era bastante básica: son ricas, se comen en invierno y es receta que sólo pueden hacer madres o abuelitas. En mi mente éste plato tan típico y popular nacional era complejo y de ciencia avanzada. Error: se sorprenderán de lo fáciles que son de hacer. No se lo pierda, que a mi ya se me hace agua la boca.

¡Hola mis nerds amados!

Perdonen esto de mi desaparición por todas partes, pero me vino a ver mi madre y, para su llegada, se me ocurrió hacer este queque de chocolate a modo de bienvenida. Esta receta, mis queridos lectores, es muy parecida a la receta del muy famoso queque de plátano que subimos una vez. La diferencia es que no lleva plátanos y hay que agregar dos ingredientes: chips de chocolate y chocolate en polvo. Aquí les digo más de este asunto.

Amo esta receta. Si bien la compota es conocida como un postre más otoñal, esta receta es perfectamente hacible en primavera-verano. Créame no más: un ratito de esta dulce compota al refrigerador y violá! Un snack saludable y fresco para estos días de verano que se aproximan.

¿Y hablemos de la canela? ¿Es muy pronto para mencionar Navidad? Este postre dejará un bello y hogareño aroma a canela y clavo de olor hasta en el más inhóspito de los hogares. ¿No me cree? 

El verano es inminente. Vengo llegando de una reunión y aun me cuesta creer el calor que hace allá afuera (al menos aquí en Santiago, suertudos los del sur).

Llegué a casa y se me antojó un helado hecho por mí. Cuando lo hagan no van a creer lo rico que es y tampoco van a creer los ingredientes que usé.

Esta es una de mis recetas favoritas de galletas. Me han salvado de muchas visitas inesperadas y son perfectas para regalar en Navidad o algún cumpleaños. La receta en sí puede modificarse según los ingredientes que tengas en casa, así que no hay excusa para no hacerlas! Ojalá se animen.

Aquí van los ingredientes.

Mi padre, hace muchos muchos años atrás, ganó una beca. Mi hermana mayor y mis padres partieron a Alemania por 8 años, lugar también donde nació mi hermano mayor. De ese viaje resultaron dos cosas: mi nacimiento (nací a penas volvieron a Chile) y miles de libros de repostería alemana.

Así que, crecí entremedio de villancicos navideños en alemán y la maravillosa tradición de hornear y cocinar repostería desde pequeñita. De aquí a la razón de estas galletas: las horneo desde que tengo 11 años y han sido un milagro solucionador de regalos a última hora, cooperaciones para onces e incluso hubo un tiempo en que las vendí en mi colegio para recaudar platita para mi viaje de estudio.

En resumen, son lo máximo. ¡Y lo mejor de todo es que son exquisitas! Aquí les digo cómo se hacen paso a paso, como siempre. Si la pequeña Fran de 11 años podía hacerlas, ¿cómo ustedes no?

  • Destacados
  • Tags
TORTA DE CHOCOLATE

TORTA DE CHOCOLATE

Diciembre 8, 2014

Torta de Cafe

Torta de Cafe

Noviembre 5, 2014

bannerfrannerd2

Viviendosolo.cl 2013

Todos los derechos reservados 

Un proyecto de Francisca Meneses y Eduardo Pavez

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Super amigos

Membrana Estudio

Soy Nuevo

User Registration