Es la verdad. Me cuesta.

Y a pesar de que cuando chica nunca tuve severos problemas de concentración, el asunto se ha manifestado desde que me fui a vivir sola.

Hace unos días nos llegó un mail de una amable lectora (¡Carla Cruz Díaz, un saludo!), que nos dejó un dato muy interesante para cuando queramos hacer preparaciones de bebidas calientes, pero no tengamos un contenedor especial para ello...

No sé por qué, pero nunca había tomado mucho en cuenta las ensaladas listas. Siempre que llegaba a la sección refrigerada de las frutas y verduras, miraba hacia otro lado. "¿Para qué comprar ensaladas listas, si las puedo hacer yo?", me decía muchas veces. Pero esa opinión no tardó en cambiar.

Personalmente, no soy de los que se visten en el baño. Después de ducharme, sin importar cuándo me seque, si me visto en el baño, siento que quedo húmedo y me desagrada la sensación. Pero no porque a mí no me guste, significa que no tengo algo que aportarle a quienes sí lo hacen.

08 Oct

Fuera de tu hogar

Categoría: Tutoriales
Ed y yo estaremos de viaje por unas semanas fuera del país. Así que dejamos nuestros gatos obesos y nos iremos por un mes a vivir aventuras, conocer y (principalmente) trabajar.

Como ya hemos subido un par de veces post acerca de prepararse para viajes pequeños (en los cuales mucha ayuda no se necesita para los cuidados de mascotas y demases) el problema aparece cuando te vas más de un mes y mascotas, plantas y cuentas del hogar quedan a la merced de escasos amigos y familiares que no quieren adoptar esta gran responsabilidad. ¿Qué hacemos?

Completaremos el post anterior con más datos. Aquí vamos.

Hola mis nerds, ¿cómo va el Martes hasta ahora?

 Aquí en Berlín hace un calor de los mil demonios; o quizás estoy exagerando porque hace un año que no sentía climas templados y sentir 30ºC de nuevo es como lo más parecido a sentir que me estoy derritiendo.

Quería escribirles acerca de un tema importante. Pasa que, últimamente, todo lo relacionado a mi trabajo ha sido sinónimo de un torbellino de emociones. Verán mis nerds, desde que me fui de Chile las cosas con las que lidio diariamente se redujeron. Antes tenía que tratar con cosas bonitas con las que ya no cuento: oncecitas eternas con mis amigos, juntas con mis primas, idas al cine con mis amigas, largos almuerzos familiares con mi familia y tantas otras cosas increíbles.



Entonces, ahora que vivo en otro continente lejos de todo eso, mi campo de acción diario se redujo a pocas pero significativas cosas/personas: Ed, mis gatos obesos y mi trabajo. De eso se trata el 95% de mis días.

Hay osas que amo e ir al supermercado. Llámenme loca, pero me encanta ir. Especialmente aquí en Berlin, que tienen tanto producto nuevo, llamativo y atractivo que de pronto tan necesario en mi vida.

Así que parto con una idea que necesito, salgo de mi casa, llego al supermercado y de pronto todos los víveres que necesito son olvidados y reemplazados por brillantes cosas que no necesito, pero que deseo intensamente. Llego a la caja y lo que partió como una compra sencilla termina siendo una gran y costosa compra.

¿Esto les suena conocido?

26 Mar

El señor termo

Categoría: Equipamiento
No tengo la más mínima idea de cuándo ni en qué circunstancias nació éste maravilloso y práctico invento. Para mí, el termo nació en la casa de mis abuelos en Valdivia, a la hora del té. Siempre éramos tanta gente en la mesa, que no era sólo un termo, si no, dos o fácilmente tres. Comprenderán que una humilde tetera no alcanza para una familia de completa de bestias vikingas hambrientas.
Siempre me molestó la preocupación de mi madre para que apagara las luces luego de salir de mi pieza. Me parecía medio exagerado y tonto. Lo mismo con las duchas largas o tener el agua corriendo a la hora de lavar la loza.

PERO (el gran y gordo 'pero') cuando me fui a vivir sola, esa percepción cambió rápidamente. Como viví 21 años con mi madre bajo el régimen de "si no se usa, apágalo/ciérralo", cuando tuve que ponerme en plan de ahorro, no me costó mucho entrar en esta sintonía.

Siempre que estoy en plan de ahorro me pongo en "modo marca genérica", que es simplemente, preferir las marcas asociadas a los mismos supermercados en vez de comprar famosas o conocidas marcas.

Esto es quizás una de las cosas que más me ha costado a la hora de ahorrar mis nerds. Y es porque, tontamente, siempre he tenido la percepción que comprando los productos con marcas, estoy pagando por algo de alta calidad o que me asegurará un súper-buen desempeño a la hora de cocinar o limpiar.
  • Destacados
  • Tags

bannerfrannerd2

Viviendosolo.cl 2013

Todos los derechos reservados 

Un proyecto de Francisca Meneses y Eduardo Pavez

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Super amigos

Membrana Estudio

Soy Nuevo

User Registration