17 Sep

Cuando la familia conoce tu hogar

Amo a mi familia. Ahora estoy lejos por motivos de distnacia, pero antes venían a verme cada cierto tiempo y cuando lo hacían, siempre me ponía nerviosa (aunque sean muy relajados). Y esto es porque me gustaba que se sintieran bien atendidos, que comieran rico y que vieran que no vivo en la miseria (o al menos fingir que no es así).

Lo bueno es que ya con el tiempo he aprendido un par de cosas. Mis primeras veces fueron desastrosas, por eso querubines, entusiastas lectores de este sencillo blog, aquí les doy mis datos y consejos para cuando venga a visitarte la familia.

1. Que no cunda el pánico. Sea la familia de tu novia/o o la tuya, esto siempre debe tratarse desde un lado "familiar": es decir, confianza, buena onda y como algo ameno. Si piensas que ellos irán a juzgar tu hogar, estás acabado: te fijarás en todos los detalles, harás aseo cuatro veces, estarás nervioso toda la velada y sudarás como nunca. Y eso, querido mío, nunca es buena opción. ¿Solución? Estar relajado, aquí todos vienen a comer rico y pasar un buen rato, no a mirar la mancha en tu alfombra.

2. Ordenar lo justo y necesario. No te mates dejando tu departamento cien por ciento limpio e inmaculado. ¿Y esto porqué? Simple: si lo haces la primera vez, te verás obligado a hacerlo siempre. Presenta tu departamento tal y como es, pero un poco más limpio que de costumbre. ¿Qué ordenaremos entonces? Acomoda los cojines de los sillones, pasar paño de sacudir en los muebles y/o sacar ropa y zapatillas del living-comedor.

3. Música. De un ambiente con silencios incómodos o con los molestos ruidos de ciudad a una música de fondo hay un simple y gran paso. Con la distancia de pocos clicks podemos hacer un ambiente altamente grato para conversar y compartir un cafecito. ¡Y es más simple de lo que creen! Ingresen a Grooveshark y programen una lista de música con Astrud Gilberto, un buen jazz como los chilenos Nahuel Jazz Quartet, grupos como Holden o, mi favorita, Billie Holiday. Con eso serán unos campeones, y quizás consigan convertir un sencillo pan con mantequilla en un sofisticado bocado francés.

4. Ser buen anfitrión. Atienda bien a sus comensales, pero sin estar metido en la cocina o de aquí para allá todo el tiempo. Esto es un reto, pero se puede conseguir: adelantar lo que los invitados quieren, antes de que ellos lo pidan, pero sin perderse las conversaciones, chistes y anécdotas. Y este era el error que más cometí en mis primeras oportunidades: como quería que todo estuviese perfecto, me perdía de todo y ponía nerviosos a mis invitados. Mega mal. No lo haga.

5. Autoservicio. Como mi comedor es pequeño (solo caben cuatro personas sentadas) y mi familia es algo numerosa, debo hacer que toda comida sea para consumir de pie o sentado en el sillón. Así pues, me olvido de cualquier cosa que necesite cubiertos o que sea muy aparatosa. Lo que hago: pongo la mesa de comedor en una esquina y las sillas las reparto en el living. En la mesa pongo todo: tazas, cubiertos, servilletas, platos pequeños, tés, café, azúcar, pancitos, palta, mantequilla, etc. Al llegar aviso "oye, esto es autoservicio". Fin. No hay problemas. Cuando alguien quiere algo, va, se sirve y se vuelve a sentar en su puesto. De vez en cuando hay que traer más agua caliente. Nada más.

6. La forma más efectiva de hacer que la gente lo pase bien es que se relajen y entren en confianza. Al llegar nunca está demás decirles: "oye, ahí está el baño cualquier cosa" ó "siéntanse como en su casa". Comprobado, todos se relajan. Así, aunque sepan que no es su casa, hay un anfitrión relajado y buena onda.

7. El baño. Ah, ese tema. Podría escribir un libro acerca de los baños ajenos. Pero, como esta no es la ocasión, escribiré un par de cosas que usted debería hacer: todos sabemos que no hay nada peor que baño ajeno así que si podemos hacer más amena la ida de algún familiar o amigo, mucho mejor. Ten siempre en el baño de visitas alguno que otro desodorante ambiental, toalla limpia de mano, y chequea de vez en cuando si se necesita cambiar el papel higénico.

8. Si los días están más tibios, habilita la terraza (si es que tienes una) para quien quiera fumar o simplemente para hacer otro ambiente. Si la terraza es grande, quizás sería una buena idea hacer la reunión afuera, ¿no?

¡Y eso es todo amigos! Con el tiempo cada vez se perfecciona más este maravilloso arte de atender gente. Recuerda siempre agradecer la visita de todos, ahí quedarán como dioses.

¿Alguien quiere aportar con un consejo o con una vergonzosa anécdota?
Leer
15 Jul

convivir con fumadores

A pesar de que fumo desde hace más de diez años, no soy un fumador compulsivo. He pasado por etapas. Altos y bajos, que le dicen. Hubo un tiempo en que me fumaba una cajetilla diaria en períodos de stress, ahora he bajado a dos cigarrillos diarios... o incluso ninguno. Puedo pasar una semana sin fumar y no tengo problemas. Incluso he pasado hasta seis meses sin hacerlo, pero vuelvo. ¿Por qué? Digamos que me entretiene y me gusta. Soy, en otras palabras, un fumador no compulsivo, pero sí activo... si es que ello existe o tiene alguna relevancia.
Leer
14 Ene

Vivir con alguien más

El año pasado viví muchas cosas por primera vez: mi primera vez andando en tren, primera vez que me subí a una rueda de la fortuna, primera vez que veo un arcoiris doble (si, doble. Paloyo) y también fue la primera vez que conviví con otras personas que no fueran Ed.

He aquí mi experiencia y resoluciones.

Leer
  • Destacados
  • Tags

bannerfrannerd2

Viviendosolo.cl 2013

Todos los derechos reservados 

Un proyecto de Francisca Meneses y Eduardo Pavez

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Super amigos

Membrana Estudio

Soy Nuevo

User Registration