La alimentación es un gran tema dentro de nuestra rutina. Aunque no lo queramos, nuestra manera de comer afecta directamente nuestro ánimo, energía y (por supuesto) la salud, tal como me pasó a mí apenas me fui de la casa de mami. Y eso es porque la desorganización, la falta de infraestructura (como refrigerador), la falta de tiempo y (no puedo hacerme la lesa en esto), la flojera, hicieron que engordara un par de kilos, que aún hoy, un año y medio después, me penan de manera importante.
06 Feb

Tendinitis

Categoría: Experiencias
Desde que entré a la universidad me he visto rodeada de compañeros con tendinitis o dolores musculares. Estudié Diseño Gráfico, y si bien en la carrera no hubo tantos casos de dolores de tendón en la muñeca, los casos más horribles se dieron ese año en que todos empezaron a tener sus prácticas laborales y primeros trabajos de medio tiempo.
La decisión de irte a vivir con tu pareja es algo que, definitivamente, cambia la vida de ambos. Ahora todas las decisiones son de a dos: ¿Qué plumón compramos? Hay que llamar al gásfiter, ¿lo llamas tú o yo? ¿Hagamos la lista del super?, y así hay miles de cosas en la vida en pareja que se deciden entre dos...

Recuerdo que hace un tiempo atrás escribí un post acerca de por qué era tonto secar la loza después de lavarla, que es una pérdida de tiempo porque, al fin y al cabo, esperas un par de horas y todo se seca solo ¿cierto?

No se preocupen nerds, nada de eso ha cambiado; sigo pensando que secar la loza después de lavarla es algo que no va conmigo.

Pero últimamente es algo que me he visto hacer bastante. Sí, chocantes revelaciones. Lo sé.
A pesar de que fumo desde hace más de diez años, no soy un fumador compulsivo. He pasado por etapas. Altos y bajos, que le dicen. Hubo un tiempo en que me fumaba una cajetilla diaria en períodos de stress, ahora he bajado a dos cigarrillos diarios... o incluso ninguno. Puedo pasar una semana sin fumar y no tengo problemas. Incluso he pasado hasta seis meses sin hacerlo, pero vuelvo. ¿Por qué? Digamos que me entretiene y me gusta. Soy, en otras palabras, un fumador no compulsivo, pero sí activo... si es que ello existe o tiene alguna relevancia.

Humo negro. Eso fue lo primero abrí la puerta del living. Mi plan (bastante amigable y femenino) era calentar cera para depilarme y preparar un buen café. El fuego del quemador estaba bajo, como debe hacerse cuando se calienta la cera, y lo descuidé 7 minutos, que fue lo que me tomó ir al baño y salir de él. Mis gatos desaparecieron, el olor a cera quemada era insoportable y mi departamento estaba bañado en cenizas. ¿Dónde fue que mi inocente plan para comenzar un lindo día nublado se fue al carajo?

08 Sep

De "casa" a "hogar"

Categoría: Diseño
Ya perdí la cuenta de cuántas veces Ed y yo hemos ido a IKEA desde que llegamos a Berlín. Tampoco sé cuántas veces hemos ido a ferias de muebles usados y ferias de las pulgas. No importa el clima: con nieve, con lluvia, con sol, con viento. Hemos estado horas y horas en grandes y amplios pasillos de IKEA o en pequeños y atochados pasillos de tierra en ferias de la calle, buscando muebles que nos hagan sentir mariposas en el estómago. Hemos pasado horas cargando repisas, sillones, cuadros y platos de un lado a otro. ¿Y todo para qué? Para lograr armar nuestro lugar.

¿Y qué es lo que nos hace sentir llamar a un lugar "nuestro hogar"?
Sí, a veces ocurre eso que todos piensan "no me va a pasar a mi". Estás, por poner un caso hipotético, un domingo, tranquilo, rebanando un rico tomate para hacer un sándwich y ¡zas! te cortas un dedo, sangrando por toda la cocina, igualito a una escena de terror. No un corte pequeño que te pones una curita y ya. Un corte de esos que puedes ver de qué estás relleno. Esos cortes que cuando los miras dices "esto no está bien". Bueno... exactamente eso me pasó el fin de semana. Y la experiencia fue bastante fuerte. Así que, en honor a todo lo vivido aquel día, les daré un par de consejos para cuando tengan un accidente, estén solos (o con alguien más, pero no un "adulto") y empiecen a desesperar al ver correr sangre. ¡Síganme los buenos!

1.- Mantén la calma. Sí, ver sangre es horripilante. Y sí, ver sangrar a otro pone nervioso, pero alguien debe ponerse práctico. Es muy importante recordar que salir corriendo como locos no ayuda en nada. Si te cortaste, a menos que te hayas sacado un dedo, no cambiará mucho el panorama si llegas a urgencias cinco o diez minutos más tarde, cosa que puedas irte de casa respirando con calma y coherencia.

2.- Ya hemos hablado de esto, pero es vital tener un botiquín en casa para prevenir accidentes. Así evitas que se infecte tu herida. Por si no lo recuerdas, lo hablamos en este post.

3.- Llama a alguien que sepa. Fran tiene una prima que es doctora y cuando ocurre algún accidente, la llamamos de forma inmediata. Eso sí: no abuses. Si te duele la guata, ponte un guatero o busca un remedio casero. No canses a tu contacto médico. Úsalo sólo cuando sean emergencias reales. Como cortes violentos, caídas demasiado feas, desmayos impresionantes, y (en general) todo accidente que cuando te refieras a él, uses un adjetivo junto a él. Si tu médico amigo te dice que debes partir a un servicio de urgencias, no te quedes pensando. Sólo hazle caso.

4.- Tengan a mano dinero en efectivo para casos de emergencia. Siempre he seguido esta regla desde que mi madre a veces tenía ataques y yo debía tomar las llaves, la plata de encima del mueble y correr con ella al hospital. Si no tienes dinero efectivo inmediato, te será muy difícil tomar un taxi o dejar dinero en parte de pago a donde vayas. Suena tonto, pero créeme que si tienes un accidente, el que puedas tomar efectivo y salir corriendo a solucionar el drama, será invaluable. Lo volví a comprobar el domingo.

5.- No seas morboso. No te mires la herida ni la muestres ni nada. Limpia la herida. Si te cortas, es buena idea mojar la herida bajo agua corriendo un buen rato, hasta que casi no sangre y la piel esté rosada. Desinféctala y cúbrela. Luego no le hagas nada hasta llegar donde un especialista. Nada de "mira, que grande mi corte". No. A nadie le interesa y te puedes agarrar una infección... por asqueroso.

6.- Tengan sistema de salud, sea una isapre, fonasa o seguro. Yo no tengo nada. Me dejé estar y dije "nunca me enfermo y soy joven, da lo mismo, cuando sea más viejo contrataré uno". Grave error. El dárselas de superhéroe tiene graves consecuencias. Una de ellas es que no tienes dónde atenderte sin pagar precios ridículamente altos. Así que no se juren IronMan y coticen, es mejor prevenir. Porque cuando hay que curar, normalmente es por todas las malas razones.

7.- Si tienes vecinos de confianza (de esos que tienen copia de la llave de tu hogar), avísales que tuviste un accidente. Así ellos pueden asegurarse de que a pesar del pánico cerraste bien la puerta y pueden hacerte el favor de alimentar a tus mascotas en caso que debas ausentarte.

En fin, son consejos básicos, pero que vale la pena poner en práctica. Sobretodo ahora que vives solo y no están los papás para tomarte y llevarte a un servicio de salud de emergencia. Te las arreglas tú mismo. Y más te vale mantener la calma y hacer las cosas bien.

¿Algún otro consejo que quieran compartir? ¿Experiencias al respecto?
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Cajas y Arenas

Cajas y Arenas

Enero 27, 2014

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